Hace casi cinco años, Javiera creó Aurora Botánica, un espacio pensado para conectar con la naturaleza a través de sus colores. Durante este tiempo, se ha dedicado a enseñar distintas técnicas relacionada a los tintes naturales, un oficio que conoció en sus últimos años como estudiante de diseño y que, desde ese momento, no ha dejado de explorar e investigar.
En la búsqueda de una vida más lenta y alineada con su trabajo, Javiera dejó Santiago para ir a vivir a Pichilemu: más cerca de la tierra, del mar y de la naturaleza. Hoy vive rodeada de bosques, y estar en contacto con el entorno ha sido la principal fuente de inspiración para Aurora Botánica.
Desde el respeto y la admiración por lo que nos rodea, enseña las posibilidades del mundo de los tintes naturales: creando acuarelas, pinturas textiles y teñidos a partir de plantas y vegetales, compartiendo cada procesos desde una mirada sostenible.


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